viernes, mayo 15, 2009

Te veo en las cosas

Te veo.

Veo tu reflejo limpio bordando mis paradas
como si el mundo fuera siempre tu espejo.
Una caricia íntima resulta tu mirada
pues vuela tu amor por aire hasta mi pecho.

Te siento en cada canción, en cada verso
en cada cara que encuentro a mi regreso
Eres no sé qué cosa curiosa, hermosa, bella
que ha hecho feliz esta vida y mil como ella.

Te veo en las cosas, Señor, te veo si entrego
el peso que frena mi alma hacia tu juego
el brillo que tienen las cosas con su fuego
la atracción encandilante y sus destellos.

¿Cómo te pago Sol -dime- cómo devuelvo
tanta cosa buena y graciosa, tanta sorpresa
tanta abnegación que suple mi carencia
que sutura esta herida y me hace nuevo?

miércoles, mayo 13, 2009

Botadero poético

Quise probar con unos versos y salió esto.
Es una especie de soneto fragmentado, sin ninguna pretensión. 
Adieu

(A) Recuerdo tus ojos de asaltante
(B) tu cara de promesa
(A) tu pelo de azabache
(B) tus labios de proeza

***

(A) En mis versos te encuentro
(B) en cada palabra te resistes
(A) déjame escribirte con lo nuestro
(B) déjame borrarte sin decirte

***

(A) ¿Qué haces, qué ves
(B) no descubres que te sigo
(B) con mirada de mendigo
(A) aunque vayas de revés?

***

(A) La luna dice que estás triste
(A) el acordeón susurra que te fuiste
(A) déjame llorar que ya no existes
(A) déjame creer que me quisiste

***

Te extraño. Extraño verte al otro lado de la mesa.
Extraño el fluir curioso de tus pensamientos en los míos
extraño la efervecencia de tus reacciones
tus movimiento rápidos
tus ojos de pregunta.

Extraño cómo cambia tu cara con las horas,
con las sombras de las cosas, con las nubes de los días.

Extraño el sonido espumante de tu risa
tu manera de encontrarme, tu forma de evadirme.

Extraño el juego de ignorarnos
y el de no dejar que lo sepamos.

Extraño contemplar esos silencios densos
en los que ponderas y callas
porque entonces eres misterio
acertijo, incógnita.

Por eso entonces, siempre entonces,
te extraño.