martes, marzo 03, 2009

Miserere

Tifón, agua que choca a toneladas.
Hoyos negros, velocidad de sonido, fuerza que lo destroza todo:
tormenta de piedras, terremotos, reproches.

La inteligencia se nubla y las notas se hacen negras.
Negro, todo es negro. Todo se hace nada.

Reactor en caos, ojos de huracán, fuerza contenida.
Balrogs, Hulks. Tempestades que se mezclan.

Destrozo de maderas.
Gritos desde adentro. Miserere Domine, miserere!
Olas de fuego denso golpeándose hasta el fin.
Desgracia acumulada hundiéndose en el alma.

La carne siente el frío de los metales, de las manos ajenas y hostiles.
Zarpazos de sucio en el rostro de las madres y los hinojos.

Todo cruje. Cruje el corazón abandonado,
cruje el murmullo de todos los vidrios del mundo,
de todas la manos rotas.

¿Cuándo se acaba la prueba?
¿Cuándo veremos el blanco del alba?