Se rasgan las notas.
Aparecen los recuerdos serenos, los afectos.
Una voz dulce, una textura tersa.
Silvidos quietos, baladas, los versos más tristes, la noche estrellada.
Viene el sonido suave y dan ganas de cantarte
cantar la velocidad increíble, el tiempo que fluye, el río
la luz difusa cayendo en las cosas, tu risa.
Naranjas.
Ánimo de boleros, de madrigales, de rancheras sentidas,
de playas y atardeceres abiertos.
Brisa.
Brisa de música, de sabores conocidos, de olores exóticos.
Bengalas, bambalinas, regalos, decibeles, acetonas.
Historias con final inesperado y alrededor de ti ya no hay nada.
Amarillo.
Distorsión de guitarras, beats, humo espeso, fluctuaciones.
Incapacidad para alejarte.
Necesidad de quererte.
Miedo, iteraciones del cariño,
Lo siento, sin ti todo es nada.
Por eso ahora soy fiel.
Fiel a tus ojos imposibles, a esa mirada inquietante;
a la forma en que vas, al espacio entre tus pies,
al suelo que pisas, al aire que desplazas, al agua en que te inclinas.
Reflejos, sombras, nostalgias.
Te extraño.
El alma se hace migas que caen y se pierden sin peso
irrecogibles.
Sí, miga soy si no estás.
Oyeme bien, miga soy.
Fiel a tus ojos imposibles, a esa mirada inquietante;
a la forma en que vas, al espacio entre tus pies,
al suelo que pisas, al aire que desplazas, al agua en que te inclinas.
Reflejos, sombras, nostalgias.
Te extraño.
El alma se hace migas que caen y se pierden sin peso
irrecogibles.
Sí, miga soy si no estás.
Oyeme bien, miga soy.
Atiéndeme que ya no me conozco.
Mírame y seré feliz.
Háblame y muero sonriendo.
Por favor, hazlo
y todo es verde.
(Armónico de guitarras)
Sí, hazlo... y entonces todo es verde.
Mírame y seré feliz.
Háblame y muero sonriendo.
Por favor, hazlo
y todo es verde.
(Armónico de guitarras)
Sí, hazlo... y entonces todo es verde.